Día: 15 de septiembre de 2020

EDITORIAL

EDITORIAL
La hora de nuestra libertad

Martin Larios Osorio

Ya hace 210 años que México levantó la voz para pronunciarse en el concierto mundial como Nación Soberana. Fue aquel 16 de septiembre de 1810 cuando un grupo de valientes hombres levantaron su voz y sus armas en contra de la opresión que significaba la colonia española. No sólo en términos políticos sino, sobre todo, en términos sociales y humanos.

Cuando aquellos hombres pensaban en libertad, sabían exactamente a qué se referían, porque vivían en carne propia la esclavitud, la discriminación, la vejación, la violación a su dignidad y la desesperanza, todos los días de su vida, y sin ninguna perspectiva futura para sus hijos. Ese día, se escuchó el mensaje de Miguel Hidalgo y Costilla, que en su parte medular dijo:

“Mis amigos y compatriotas: No existe ya para nosotros ni el rey ni los tributos. Esta gabela vergonzosa que sólo conviene a los esclavos, la hemos sobrellevado hace tres siglos como signo de la tiranía y servidumbre; terrible mancha que sabremos lavar con nuestros esfuerzos. Llegó el momento de nuestra emancipación; ha sonado la hora de nuestra libertad; y si conocéis su gran valor, me ayudaréis a defenderla de la garra ambiciosa de los tiranos. Pocas horas me faltan para que me veáis marchar a la cabeza de los hombres que se precian de ser libres. Os invito a cumplir con este deber. De suerte que sin Patria ni libertad estaremos siempre a mucha distancia de la verdadera felicidad. Preciso ha sido dar el paso que ya sabéis, y comenzar por algo ha sido necesario. La causa es santa y Dios la protegerá. Los negocios se atropellan y no tendré, por lo mismo, la satisfacción de hablar más tiempo ante vosotros. ¡Viva, pues, la Virgen de Guadalupe! ¡Viva la América, por la cual vamos a combatir!”.

El 14 de septiembre de 1813, José María Morelos y Pavón pronunciaba los Sentimientos de la Nación y en su punto 15 citaba: “que la esclavitud se proscriba para siempre y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales y sólo distinguirá a un americano de otro el vicio y la virtud”.

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Verdaderamente Libres

Verdaderamente libres

Alan Sánchez Cruz

Dios te bendiga. El tema de hoy es apropiado ya que septiembre es conocido en nuestro país como el mes patrio. A pesar de que en la época reciente este mes ha adquirido una carga de tristeza, angustia, pánico por los sismos de 1985, 2017 y otros de menor magnitud, los gestos solidarios de mujeres y hombres que se mostraron a partir de dichos movimientos telúricos son gestos esperanzadores para la humanidad. Recuerdo que en 2017 se llegaron a citar textos como el Salmo 46:1-3, que en la traducción Dios Habla Hoy dice:

«Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia. Por eso no tendremos miedo, aunque se deshaga la tierra, aunque se hundan los montes en el fondo del mar, aunque ruja el mar y se agiten sus olas, aunque tiemblen los montes a causa de su furia».

Septiembre, como lo anticipaba, es un mes que a mexicanas y mexicanos nos recuerda, en particular, la gesta libertaria que culminaría con una nación independiente. Haciendo un repaso histórico, el entonces virreinato de la Nueva España comenzaría a tambalearse una vez que Francia invadió España en 1808. Esto provocaría una crisis política que desembocaría en el movimiento armado. En aquel año, los reyes Carlos IV y Fernando VII abdicaron sucesivamente en favor de Napoleón Bonaparte, que cedió la corona a José Bonaparte, su hermano. Como respuesta, México reclamó su soberanía a falta de un rey legítimo. Hubo un golpe de estado contra el virrey y los cabecillas fueron encarcelados. No obstante la derrota criolla, en distintas ciudades de la Nueva España como Valladolid y Querétaro surgían movimientos de insurrección. Muchos eran privados de su libertad, y más de uno vio la necesidad de un levantamiento armado. Este se dio cuando, al ser descubiertos, un hombre de fe llamó a indígenas y campesinos del pueblo de Dolores (Guanajuato) a tomar las armas el 16 de septiembre de 1810: el cura Miguel Hidalgo.

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Ser Uno, ¿Será Posible?

Ser uno, ¿será posible?

Fernanda Casar Marfil

“—Maestro —dijo Juan—, vimos a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo impedimos porque no es de los nuestros. —No se lo impidan —replicó Jesús—. Nadie que haga un milagro en mi nombre puede a la vez hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor de nosotros. Les aseguro que cualquiera que les dé un vaso de agua en mi nombre por ser ustedes de Cristo no perderá su recompensa”.

Marcos 9:38-41

Si pudiera narrar todas las veces que he sido discriminada por ser o pensar diferente, o por actuar de una manera que traspasa lo convencional, necesitaría mucho más espacio. Lo más triste y doloroso es que la mayoría de las veces que he sido censurada, difamada e incluso castigada por promover la libertad de pensamiento, ha sido en el contexto de la iglesia. Pareciera ser que el celo por mantener las formas establecidas va más allá del amor que podríamos mostrar a nuestras hermanas y hermanos en la fe. Y es aquí en donde las palabras de Jesús hacen eco.

La tendencia a la exclusión existe desde los primeros indicios del cristianismo, antes de que se convirtiera en un movimiento como tal, cuando los discípulos aún caminaban a lado del Maestro. Parece ser que hay algo que habita en nuestra naturaleza humana: exclusión de la otredad, de todo aquello que se percibe o huele extraño o diferente. Si lo pensamos instintivamente puede tener cierta explicación con el principio de supervivencia, y con la incansable necesidad de sentir que navegamos sobre tierra firme, por más paradójico que esto suene.

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Justicia Restaurativa

Justicia restaurativa: justicia bíblica y sanadora

Keith Vermeulen* (adaptación)

El Secretario General de Concilio Mundial Metodista (WMC, por sus siglas en inglés) obispo Ivan Abrahams, en una reciente discusión virtual dirigida por el Director de Misiones de UMC, Dr. David Scott, habló de su apoyo calificado a la Resolución 2532 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que pedía un cese total de las hostilidades bajo COVID 19.

Se aprobó la Resolución 2532 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que se pudiera entregar asistencia médica, suministros alimentarios y ayuda humanitaria a zonas devastadas por la guerra durante la pandemia. El obispo Ivan, sin embargo, calificó su apoyo, objetando la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU de excluir las guerras contra ISIL, ISIS, Al Qaeda y otros grupos similares en naciones como Yemen y Palestina, que sufrirían un doble golpe luchando tanto contra COVID 19 como contra las fuerzas armadas occidentales.

Los archivos del WMC están llenos de décadas de resoluciones que indican que la verdadera paz no es solo una ausencia de guerra, sino también la presencia de una justicia templada con la misericordia de Dios y el cuidado de todo el pueblo de Dios en todas partes. En Sudáfrica, sin embargo, después de cinco meses de confinamiento por el COVID 19, los Servicios de Policía de Sudáfrica se han cobrado la vida de al menos catorce civiles, el último es un niño de 16 años, «autista, de color» que presuntamente ha violado las reglas de confinamiento por el «Estado de Emergencia». En los Estados Unidos de América, la policía ha contenido protestas contra un oficial de policía racista que oprimió con su rodilla el cuello de George Floyd durante casi nueve minutos hasta que murió, mostrando los procedimientos brutales de control de multitudes. El uso de la fuerza policiaca contra un Jacob Blake desarmado, nieto del reverendo Jacob Blake Sr., un pastor líder de la iglesia Ebenezer de Evanston en los años 1960 y 1970, recibiendo siete disparos en la espalda quedando paralizado y luchando por su vida. Estos casos plantean la cuestión de si la formación de los agentes de policía por parte del gobierno puede considerarse como algo merecido aun socavando la «seguridad de las personas».

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El Dios que Ve, Escucha y Actúa

El Dios que ve, escucha y actúa

La acción de Dios es bajar y liberar a las mujeres de los sistemas faraónicos. Para que los hombres que integramos parte de la Iglesia podamos reconocer el papel de la mujer que es el ser líder de la Iglesia.

Guillermo Niño Fernández *

Léase Éxodo 3:1-15.

Tenemos un Dios que no se encuentra en tronos celestiales mirando de lejos a su creación, ni mucho menos que ignore nuestras situaciones. Entonces te puedes preguntar: ¿por qué hay gente que sufre, por qué hay guerras, migración, violencia en nuestro mundo? Una de las respuestas a estas preguntas que siempre nos haremos es que la mano del ser humano corrupto que se encuentra lejos de Dios ha creado sistemas que dañan a grupos vulnerables.

En el texto bíblico del libro de Éxodo 3: 7 menciona que nuestro Dios ve la aflicción de su pueblo y escucha su clamor, pero no nos dice que él manda ese mal para el pueblo. El sufrimiento viene por el imperio egipcio y su sistema corrupto que daña a los hebreos. Pero la acción de Dios es intervenir al mencionar que bajará para librarlos y llevarlos a una mejor tierra donde hay leche y miel. Así lo hizo por medio de un hombre llamado Moisés al parecer estaba cómodo con su esposa, hijo y su suegro Jetro lejos de la dictadura egipcia. Pero escuchó la voz y el llamado de Dios, no le fue fácil responder a ese llamado, puso obstáculos o pretextos, como el no saber hablar delante del Faraón, que era el hombre más poderoso de ese momento, considerado dios para muchos. El relato menciona que la compañía de Dios con Moisés siempre estuvo presente y logró su objetivo que fue liberar al pueblo oprimido.

Hoy, hay gente oprimida por la violencia organizada, que pierden su trabajo, su dignidad como personas, pierden paz y obtienen angustia. Estos sistemas faraónicos, también se ven en gobiernos dictadores que ignoran las necesidades de los más pobres, teniendo como acción solo un discurso de mentiras.

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No Matarás

No matarás

David Almanza Villalobos

No matarás”.

Éxodo‬ ‭20:13

Alguna vez me preguntaron mi opinión sobre la pena de muerte. Mi opinión es que NO estoy de acuerdo con la pena de muerte. La vida y la muerte no están sujetos a nadie; para mí ni siquiera está en debate.

En el supuesto sin conceder, que debatiera sobre el tema, la única posibilidad que yo tendría para debatir, sería que tuviéramos un sistema de justicia perfecto, pero sabiendo que en Estados Unidos, 4 de cada 10 condenados a muerte son inocentes, en México creo que serían inocentes 9 de 10.

El problema es que hemos pensado que lo mandamientos son opcionales. Pero los 10 mandamientos, no son 10 sugerencias, ni las 10 opciones, son MANDAMIENTOS. Los cristianos que vivimos en países democráticos, en ocasiones pensamos que los mandamientos de Dios están sometidos a democracia, a votación, pero Dios no necesita nuestra aprobación, Él es Dios.

Este sexto mandamiento, habla del asesinato. Matar podría referirse incluso a un mosquito, pero asesinar está relacionado con la muerte de un ser humano, haciendo referencia al asesinato premeditado. Dios declaró que un hombre no debe asesinar a conciencia plena. No tenemos autorización para quitarle la vida a nadie.

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Leudar la Masa en el Siglo XXI

El desafío de leudar la masa en pleno siglo XXI

Martin Ajzykowicz

La humanidad está atravesando un período sólo equiparable al proceso de las confrontaciones bélicas mundiales (1914-1918; 1939-1945) y la devastación sanitaria que causó la “gripe española” (1918-1920). A partir del Covid-19, nuevamente el género humano está siendo puesto a prueba dentro de un camino sinuoso que acumula miles de muertos y millones de infectados; se espera que esto pueda sacar lo mejor de cada persona en tanto acciones empáticas y solidarias que tiendan al mejoramiento de quienes padecen los efectos y consecuencias de la pandemia. Obviamente, en muchos casos, la mirada colectiva a nivel mundial se enfoca en los creyentes de los distintos credos y comunidades religiosas con el fin de tratar de conjugar la vida bajo una nueva perspectiva o paradigma.

Brevemente, entonces, nos proponemos reflexionar acerca de este punto en tanto la respuesta evangelizadora que las iglesias de las distintas denominaciones puedan dar en esta época, bisagra y coyuntural, tan compleja de nuestra historia.

Algunos teóricos expresan que “la humanidad sin el cristianismo evoca una perspectiva desalentadora”; a su vez, también, quienes son detractores de la fe en Jesús, opinan que cuando rastreamos el entretejido político-económico que en muchos casos subsumió a la fe en el Galileo dentro de los sistemas humanos “el prontuario de la humanidad con el cristianismo es bastante lamentable”. Sin embargo, mantenemos la convicción de que el cristianismo propende a un sentimiento cósmico de liberación integral que excede los tiempos y las territorialidades ya que a partir de la muerte de Jesús quedó afectada “la redención del cosmos y de toda la humanidad” (Johnson, 1989: 581. 53).

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