Día: 1 de marzo de 2021

EDITORIAL

EDITORIAL

La palabra: Poderoso Medio del Reino

La identidad del amor que los cristianos encontramos en Jesucristo, nos hace ser la sal de la tierra. Debemos insistir en que es, justamente esa identidad que vivimos en Él amándonos unos a otros, la que nos hace diferentes a lo que los valores contemporáneos promueven. No necesitamos ideologías ajenas. Si necesitamos otro elemento para sentirnos parte de algo, entonces no estamos buscando la identidad del Reino y su justicia.

En El Evangelista Mexicano creemos que la palabra es un medio poderoso, que puede ser usada tanto de forma hablada como escrita. Escribir, como hacemos desde estos artículos, noticias, informaciones y opiniones, también es usar la palabra como ese medio poderoso. Reiteramos nuestra voluntad, como órgano de la Iglesia Metodista de México en su misión de proclamar el Reino de Dios en nuestro país, nuestro compromiso de expandir nuevos valores solidarios, nuevos estilos de vida, nuevas solidaridades y amor hacia el prójimo, nuevas prioridades para ir eliminando facetas de la injusticia en el mundo, abrir ojos que se unan al uso de la palabra como medio de enlace entre las aspiraciones de nuestros lectores.

Como parte de la Red de Comunicadores Metodistas de América Latina, consideramos que la comunicación es un ejercicio espiritual que crea significados trascendentes entre los seres humanos en sus múltiples formas de entender y vivir su espiritualidad. Creemos que la comunicación afirma la justicia y desafía la injusticia. Finalmente, comunicar es tener en claro que la misma debe plantearse llegar a donde los grandes multimedios no llegan y marque una agenda comprometida con el Reino de Dios. Sobre todo, comprometida con la reforma de nuestras naciones mediante el Evagelio transformador de nuestro Señor Jesucristo.

Seguir leyendo «EDITORIAL»
Comunicado del Colegio de Obispos/as sobre Temas de Género y Diversidad Sexual

Comunicado del Colegio de Obispos/as sobre Temas de Género y Diversidad Sexual

IGLESIA METODISTA DE MEXICO, A. R.
COLEGIO DE OBISPOS/AS
Cuadrienio 2018-2022

Presidente: Obispo José Antonio Garza Castro
Secretaria: Obispa Raquel Balbuena Osorio

25 de febrero de 2021.

A la Iglesia Metodista de México, A. R.

Gracia y paz.

Les enviamos un saludo fraternal deseando que la gracia y la misericordia de Dios sean sobre cada uno de ustedes. 

Como Colegio de Obispos/as, es un placer poder dar respuesta a las diferentes preguntas que han surgido de algunos temas generados en El Evangelista Mexicano, nuestro órgano oficial de la Iglesia Metodista. Temas sobre género y diversidad sexual.

Como Colegio de Obispos/as es nuestra responsabilidad dar respuesta a dichas preguntas, cumpliendo con nuestras facultades y deberes ante la Iglesia Metodista a nivel nacional. Según el artículo de nuestra Disciplina (311 c, e, f).

Debemos velar y apacentar a la iglesia del Señor, instando que se enseñe la sana doctrina, cuidando a la iglesia de doctrinas falsas. Así mismo, comunicará a través del órgano oficial las declaraciones que emitan y que pudiera afectar la vida de la iglesia. 

Por lo tanto, consideramos necesario recordar a la Iglesia que, como metodistas, tenemos una línea a seguir sobre estos temas sobre la sexualidad humana. Dicho en nuestro “Credo Social” (tercer principio), el cual fue base para redactar el artículo 339 de la Disciplina.

Seguir leyendo «Comunicado del Colegio de Obispos/as sobre Temas de Género y Diversidad Sexual»
Autoridad y Sujeción Conyugal: Consideraciones Personales

Autoridad y Sujeción Conyugal: Consideraciones Personales

Cada matrimonio es un “huerto cerrado” (Cant.4,12), único, una auténtica creación única, desarrollando un equilibrio único en cada aspecto de la vida conyugal.

Emmanuel Buch

Autoridad y sujeción conyugal (3)

Tras las dos anteriores entregas de análisis bíblico (“Mujer, autoridad y sometimiento”, “Hombre y mujer: otra exégesis es posible”) en este tercer y último bloque concluyo con algunas consideraciones personales.

En mi opinión, la afirmación según la cual “los integrantes del género masculino tienen cualidades esencialmente distintas que las del género femenino”[1] es más que cuestionable: si la diferencia es de “esencia”, hombres y mujeres no representarían géneros distintos sino especies distintas. Es cuestionable cuáles sean esas diferencias, es cuestionable cual sea el grado de tales diferencias, y es cuestionable que la Biblia sancione esas diferencias.

En mi opinión, es un planteamiento tramposo demandar la sujeción de la esposa como un deber concreto, cotidiano, mientras que el ejercicio de la autoridad del esposo al modo de Cristo se plantea como un ideal, un futurible[2].

Seguir leyendo «Autoridad y Sujeción Conyugal: Consideraciones Personales»
El Concepto de Mujer y su Marco de Acción en la Iglesia Metodista en México

El Concepto de Mujer y su Marco de Acción en la Iglesia Metodista en México

Diana Patricia Suárez Utrilla

En esta mesa no se habla ni de política ni de religión… dicha frase se ha escuchado más de una vez en reuniones familiares o de amigos para evitar tensiones entre las variopintas inclinaciones y opiniones. Lo anterior es reflejo de una gran diversidad de posiciones que hay sobre tales temas hoy en día, sin embargo, hubo una época en que no fue así, y se tuvo que ir construyendo espacio para la diversidad de ideas tanto políticas como religiosas. 

Es justamente de una Institución que fue puntera de la diversidad de culto en México de la que se hablará en este texto, el Metodismo. 

El Metodismo llegó a la Ciudad de México en 1873 de la mano de las Leyes de Reforma e impulsada por algunos liberales, quienes veían en esta rama del protestantismo una manera prometedora de contrapeso a la Iglesia Católica, y que al mismo tiempo contaba con valores y prácticas liberales útiles para México, tales como la idealización del trabajo y el esfuerzo así como de su énfasis sobre la importancia de las libertades, principalmente de culto y de consciencia.

Así, los misioneros metodistas lograron consolidar una feligresía mexicana considerable los primeros cinco años de su llegada al país, sin perder de vista que el metodismo representaba una religión foránea y una franca minoría, ante lo cual surge la pregunta: ¿cómo se podían hacer escuchar? 

Seguir leyendo «El Concepto de Mujer y su Marco de Acción en la Iglesia Metodista en México»
La Cultura Trascendente del Liderazgo de Siervo

La Cultura Trascendente del Liderazgo de Siervo

El liderazgo de siervo es el modelo de liderazgo universal atemporal para abordar los problemas de este siglo complejo.

Mary Ho

El liderazgo de siervo es una paradoja, un oxímoron. Es la controvertida fusión de aparentes opuestos —un siervo y un líder— lo que produce el líder por excelencia. En este siglo XXI mundial, los líderes y obreros de las misiones no solo abordan situaciones lineales sino también dilemas complejos.[1] El liderazgo de siervo es el modelo de liderazgo universal atemporal para abordar los problemas de este siglo complejo.

El líder-siervo

El término líder-siervo, ejemplificado por Jesús, fue acuñado por Robert Greenleaf en su obra seminal de 1970, The Servant as Leader, en la que fusionó los dos tipos extremos de “el líder-primero y el siervo-primero”.[2] Greenleaf se inspiró en Leo, el siervo insignificante de la novela de Herman Hesse, Viaje al Oriente, que insiste, contra la lógica, en que “el que desea vivir mucho debe servir, pero el que quiere mandar no vive mucho”.[3] Los siervos-líderes tienen un ADN que atraviesa fronteras. No eligen entre valores opuestos. En cambio, combinan valores que se repelen mutuamente para convertirse en el gran líder identificado en el libro Good to Great como “una paradójica mezcla de humildad personal y voluntad profesional”.[4] Este siglo XXI globalizado requiere que los líderes tengan la aptitud intercultural esencial para conciliar valores polarizados.[5]

Seguir leyendo «La Cultura Trascendente del Liderazgo de Siervo»
Juventud en Diáspora

Juventud en Diáspora

Ezra Viveros Soto

“La nueva juventud se encuentra al borde de un caos en el que han desaparecido los objetos de su elección. Ya no se halla iluminada por nada “puro” o “impuro”, “sagrado” o “condenable”, sino sólo por valores escolásticos como “permitido” y “prohibido”. El hecho de que esta juventud se sienta aislada e insignificante garantiza su honestidad religiosa y siendo la religión más que un camino transitable o una forma cualquiera del espíritu, es un espacio elegido. Todo lo contrario, la juventud no pide nada tan acuciante como la elección, la posibilidad de elegir, uno de los aspectos más sagrados”
Walter Benjamin[1]

En el mundo existe una tendencia sostenida a una observancia religiosa cada vez menor entre los jóvenes adultos, de acuerdo con un análisis del Pew Research Center, que levantó encuestas en más de cien países y territorios durante la última década. Aunque la brecha de edad en cuanto al compromiso religioso es mayor en algunas naciones, ésta se presenta, no obstante, en diferentes contextos económicos y sociales, en países con economías emergentes y en aquellos con economías industriales avanzadas, en países de mayoría musulmana, así como en naciones predominantemente cristianas, y en sociedades que son, sobre todo, altamente religiosas, así como en aquellas que son comparativamente más secularizadas. En general, los jóvenes en edades de 18 a 39 años tienen menor proclividad a decir que la religión es muy importante para ellos en 46 de 106 países de la investigación[2].

A la luz de los datos anteriores, pareciera ser que la religión ha devenido en un asunto más de adultos mayores que de jóvenes, intuyéndose, además que, éstos últimos, tienen una apreciación disidente respecto de la manera como han recibido dicha religión modelada a partir de las instituciones de las generaciones precedentes. Si tuviésemos que simplificar en un aserto el zeitgeist juvenil que se percibe en muchas organizaciones religiosas podría ser el siguiente: “Soy creyente, pero creo en una religión adaptada a mis circunstancias, a mi manera de ver las cosas”.

Seguir leyendo «Juventud en Diáspora»
¡Sí!

¡Sí!

Leonel Iván Jiménez

“Vanguardias Juveniles” – LMJI

Romanos 4.1-12

El apóstol Pablo, acostumbrado a sorprendernos en sus cartas, presenta en Romanos 4 al imperfecto ejemplo de la fe. Es cierto que Abraham ha sido llamado con muchos nombres, pero ninguno hace justicia a lo que fue parte de su vida, la cual estuvo marcada -como cualquiera- por momentos llenos de gloria y pasajes plenos de oscuridad. Sin embargo, a primera vista Abraham es el ejemplo de varias cosas que no se deben hacer: desde tramposas ventajas en los negocios hasta decir que tu esposa es tu hermana y luego sacar ganancia de eso. Pero el ejemplo de Pablo no destaca la vida de Abraham, pues supone que los lectores la conocemos, sino la manera en que este extraño personaje fue encontrado por Dios.

La manera en que Dios encontró a Abraham es el tema central de su historia y de lo que elabora Pablo en esa sección de la Carta a los Romanos. Abraham no ha hecho nada que pueda contarse como suficiente a su favor, ni siquiera la extraña y radical obediencia que algunas veces mostró. La balanza, si estuviera por sí sola, marcaría que Abraham ha perdido todo. Su vida de claroscuros -insisto, como cualquier vida- aparece lejana a Dios sin posibilidad de reconciliarse, salvo por un elemento. Ese elemento es el más pequeño de todos, pues no se refiere ni a su piedad, ni a sus oscuridades, ni a sus logros o su inteligencia, sino a poder creer, a su capacidad de confiar. “Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia”, dice el texto.

Seguir leyendo «¡Sí!»