Como ministros e iglesia, podemos preguntarnos: ¿cuál es la llamada que tenemos en este momento? y ¿qué ajustes necesitamos o nuevos enfoques nos ayudarían a realizar nuestra misión evangelizadora y pastoral?
Obispo Rodolfo E. Rivera De la Rosa
CARTA PASTORAL A LOS MINISTROS Y CONGREGACIONES DE LA CONFERENCIA ANUAL NORCENTRAL
«No me avergüenzo del Evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree«.
Romanos 1:16
AI igual que el apóstol Pablo, nosotros no tenemos en absoluto por qué avergonzarnos del Evangelio. Hoy también, el Evangelio es poder de Dios para salvación y vida abundante mediante la fe en Cristo. El Señor nos ha llamado a anunciar ese Evangelio, nos ha enviado, nos ha usado y lo seguirá haciendo por Su gracia y misericordia.
La vida cristiana, así como el ministerio pastoral y de las iglesias han de ser una expresión de la fe llevada a la vida cotidiana. La manera en que vivimos se refleja en lo que pensamos y lo que entendemos. Lo que creemos ha de ayudarnos a determinar lo que practicamos y lo que predicamos. Además de lo anterior, teniendo siempre cuidado de no abaratar la gracia que en Cristo tenemos y vivimos, en palabras del pastor D. Bonhoeffer, “no vivir la gracia barata, que es la gracia sin seguimiento de Cristo, la gracia sin cruz, la gracia sin Jesucristo vivo y encarnado.”
En la vida constantemente estamos tomando decisiones, las cuales hacemos sobre la base de quiénes somos y en el sistema de valores ético morales que sostenemos. Como pastores/as y miembros en las iglesias, además de nuestros valores, también sostenemos nuestras convicciones centradas en la persona de Jesucristo, su nacimiento, sus palabras, sus hechos, su pasión y muerte y su resurrección, las cuales hemos de comunicar como mensaje de salvación, esperanza y vida plena.
Seguir leyendo «Voz Episcopal: Época de Oportunidades» →